El desarrollo sostenible es definido como el desarrollo capaz de cubrir las necesidades sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones.
El desarrollo sostenible supone esfuerzos concentrados en construir un futuro inclusivo, sostenible y resistente para las personas y el planeta.
Para llegar a tener un desarrollo sostenible, es fundamental trabajar en tres elementos básicos: el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente. Tales elementos están interrelacionados y son esenciales para el bienestar de las personas y las sociedades.
La disminución de la pobreza en todas sus formas es una condición indispensable para lograr el desarrollo sostenible. Para cumplir este objetivo es necesario promover un crecimiento económico sostenible, inclusivo y equitativo, que brinde mayores oportunidades para todos, reduzca las desigualdades, mejore los niveles de vida básicos, fomente el desarrollo social equitativo e inclusivo y promueva una gestión integral y sostenible de los recursos naturales y los ecosistemas.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) no son jurídicamente obligatorios.
De todos modos, se estima que los países los adopten como propios y establezcan marcos nacionales para el logro de los mismos.
Su cumplimiento y su éxito se tienen que basar en políticas, planes y programas de desarrollo sostenible de cada uno de los países.
En ese sentido, los países tienen la responsabilidad de realizar un seguimiento y evaluación a nivel nacional, regional y mundial de los progresos obtenidos en el cumplimiento de los objetivos y las metas para 2030.
Las medidas nacionales adoptadas para observar los progresos necesitarán de la recopilación de datos de calidad, accesibles y oportunos y del seguimiento y examen a nivel regional.
Por ejemplo, la Agenda de Acción Addis Abeba, que fue el resultado de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, contenía políticas y medidas concretas para respaldar la aplicación de la nueva agenda.
El cumplimiento y el éxito de la agenda están basados en el desarrollo de políticas, planes y programas de desarrollo sostenible de los países y tienen que estar guiados por estos.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) actúan como una brújula al momento de armonizar los planes nacionales con los compromisos mundiales de los países.
Las estrategias de desarrollo sostenible asumidas como propias por los países e impulsadas por ellos al mismo tiempo necesitan de estrategias de financiación y movilización de recursos.
Tal es así que se espera que todas las partes interesadas, es decir los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado colaboren con los requisitos necesarios para concretar la nueva Agenda.
Siguiendo con esa línea, se necesita una alianza mundial revitalizada para apoyar las iniciativas nacionales. Así está establecido en la Agenda 2030.
De todas formas, se reconoce que los convenios entre múltiples interesados son fundamentales para cualquier estrategia que pretenda movilizar a todas las partes interesadas en torno a la nueva agenda.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y las 169 metas de la nueva agenda son controladas y supervisadas por un conjunto de indicadores mundiales.
En ese sentido, tales indicadores han sido desarrollado por el Grupo Interinstitucional y de Expertos sobre los Indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y acordado en la 48º período de sesiones de la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas realizada en 2017.
Los gobiernos también generan sus propios indicadores nacionales para contribuir en el seguimiento de los progresos conseguidos en el cumplimiento de los objetivos y las metas.
De esta manera, los jefes de estadística de los Estados Miembros trabajan en la definición de metas de modo que haya dos indicadores por cada una.
Es por eso que hay alrededor de 300 indicadores para todas las metas. Sin embargo, en el caso de las metas que abarcan cuestiones transversales, se reduce el número de indicadores.
En relación a los procesos de seguimiento y examen, están basados en un informe anual que evalúa los progresos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Con respecto a las reuniones anuales del Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible, desempeñan un papel fundamental al momento de examinar los progresos conseguidos en el cumplimiento de los Objetivos a nivel mundial.
Es necesario aclarar que en dicha evaluación, se supervisan también los medios de aplicación de los Objetivos, tal y como se indica en la Agenda de Acción de Addis Abeba, el documento final de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo. De esta forma se busca garantizar que se movilicen de forma efectiva los recursos financieros para apoyar la nueva agenda de desarrollo sostenible.
En resumidas palabras, los objetivos y las metas están definidas. Ahora es momento de generar acciones alineadas con lo definido en la Agenda 2030. Y es responsabilidad de las distintas partes de la sociedad colaborar en la concreción de diferentes prácticas para poder lograr y ver los resultados.
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