Cada vez con más frecuencia, las personas buscan credenciales como certificados o sellos con el objetivo de maximizar su posicionamiento en el mercado. En ese sentido, las certificaciones agrícolas promueven que los productos se han realizado en base a buenas condiciones agrícolas, protegiendo la salud del suelo, del agua, de la flora, la fauna y de los consumidores, sean más confiables.
¿Qué ventajas ofrecen las certificaciones?
Las certificaciones contienen normas de calidad establecidas. Asimismo, los certificados actúan como credencial para acreditar, a nivel nacional e internacional, la calidad de los productos.
Este criterio estandarizado en toda la industria puede ser un punto clave para apoyar el importante valor de mercado que adquieren las certificaciones profesionales.
Tal es el caso de la norma ISO/IEC 17024: 2012 de evaluación de la conformidad que delinea los requisitos generales para los organismos que realizan certificación de personas. Corresponde a una norma mundial de calidad que regula las certificaciones y establece una serie de características para la certificación que son aceptadas internacionalmente.
Las certificaciones que cumplen las normas de acreditación generalmente son avaladas por las entidades gubernamentales como credenciales alternativas de calidad. En parte porque las normas exigen que los expertos en la materia del sector participen en el desarrollo del plan de estudios para el desarrollo de la evaluación y las competencias validadas.
Este enfoque reconocido internacionalmente comprende que los productores pueden contar en las certificaciones acreditadas ya que cumplen con normas establecidas y controladas. El objetivo de tales documentos es fomentar la transparencia y la calidad de los productos que llegan al mercado.
Otro de los beneficios de las certificaciones es que permiten respaldar las oportunidades económicas y luchar por la igualdad de la mano de obra.
Las certificaciones pueden sumar un valor significativo para los productores de alimentos debido a su capacidad para posicionar la marca y el producto en el mercado de competencias y aumentar las elecciones de los consumidores.
Asimismo, al buscar una equidad laboral, las certificaciones sirven como argumento para que los empleados y los productores encargados valoren el potencial de estos documentos para poder cumplir con estos objetivos.
La inversión en conocimiento sobre las certificaciones
Aunque existe un determinado material de conocimientos sobre los beneficios y objetivos que persiguen las certificaciones, todavía hay mucho desconocimiento.
Con la meta de promoverlas y emplearlas de una mejor manera para mejorar la inclusión laboral de los trabajadores y productores, es conveniente realizar una correcta e importante investigación sobre el valor económico y el rol que cumplen las certificaciones en las producciones agrícolas.
Por ejemplo, se conoce poco sobre la importancia que tienen las certificaciones individuales y cómo se diferencian de acuerdo a la producción y el caudal productivo de cada productor.. También resta mucho trabajo en poder señalar las certificaciones que brindan un camino más corto hacia mejores oportunidades laborales y económicas.
Aunque las certificaciones sean solo una de las tantas formas de credenciales existentes, proporcionan un ejemplo de procedimientos que buscan la creación de confianza, transparencia y retorno de la inversión.
De cara al futuro, sin dudas que se necesitarán más conocimientos para potenciar el valor y el uso de estas credenciales.
Las certificaciones agrícolas
La magnitud de las certificaciones agrícolas orgánicas son la base para construir un futuro más sostenible. Dichos certificados aseguran que los productos agrícolas que se ofrecen se han producido en base a prácticas de agricultura ecológica, resguardando de esta manera la salud y calidad del suelo, el agua y otros recursos naturales.
En tanto, los productos certificados orgánicamente contribuyen al uso de bioestimulantes naturales, que mejoran la calidad y el rendimiento de los cultivos sin causar daño al medio ambiente.
Asimismo, la agricultura ecológica impulsa la diversidad de la fauna auxiliar, la cual tiene un rol preponderante en la prevención del daño causado por plagas.
En resumen, las certificaciones orgánicas son una herramienta sumamente valiosa para fomentar una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, y garantizar la seguridad alimentaria a largo plazo.
Además, las certificaciones orgánicas facilitan la promoción de la agricultura ecológica, proporcionando a los agricultores mejores posicionamientos en el mercado y la generación de confianza en los consumidores.
Estos certificados no solo validan la calidad y la autenticidad de los productos orgánicos, sino que también dan cuenta de la implementación de buenas prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente.
En conclusión, las certificaciones son una pieza fundamental para tener un futuro más sostenible y respetar los principios de la agricultura ecológica.
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