El campo está atravesando una revolución silenciosa pero profunda. La adopción de tecnologías de precisión, automatización y robótica está redefiniendo la forma en que se cultiva la tierra, y también está alentando a un avance sin precedentes en términos de eficiencia, sostenibilidad y competitividad.
El uso de la tecnología en el campo da lugar a la agricultura de precisión, pilar básico del agro actual.
La incorporación de nuevos avances tecnológicos ha sido posible por la rápida adopción de tecnologías avanzadas, como la guía automática, la siembra de precisión y el monitoreo en tiempo real de cultivos.
Dicha tecnología ha permitido a los productores optimizar cada fase del proceso productivo, desde la preparación del suelo hasta su cosecha.
La tecnología en el campo: el ejemplo de Argentina
Especialistas en agricultura de precisión del INTA resaltan que la digitalización y la tecnificación del agro están transformando radicalmente el sector.
Asimismo, destacan que el impacto de estas tecnologías se ve reflejado en cada rincón del campo, desde la maquinaria que trabaja con precisión milimétrica hasta la capacidad de generar y procesar grandes volúmenes de datos.
Esta revolución tecnológica no solo ha mejorado la productividad, sino que también ha hecho que la producción sea más sostenible y resiliente frente a los desafíos del cambio climático.
¿Qué tecnologías hacen la diferencia?
El 95% del parque de cosechadoras en Argentina ya cuenta con monitores de rendimiento, herramientas centrales que posibilitan a los productores registrar y analizar datos detallados sobre cada parcela.
Este grado de precisión en el manejo de la información está permitiendo a los agricultores tomar decisiones más informadas y estratégicas, optimizando el uso de recursos y mejorando la rentabilidad.
Desde el INTA se señala que la incorporación de motores eléctricos en sembradoras, así como el uso de drones para la aplicación específica de agroquímicos, son ejemplos de cómo la tecnología está guiando la eficiencia agrícola a un nuevo nivel.
Estas innovaciones no solo disminuyen costos y mejoran los rendimientos, sino que también minimizan el impacto ambiental, un aspecto cada vez más importante en la agricultura moderna.
La agricultura de precisión no solo busca mejorar la productividad; también está abriendo nuevas puertas para lograr una mayor sostenibilidad en el agro.
Teniendo en cuenta la precisión en la aplicación de insumos y el monitoreo constante de los cultivos, los productores pueden reducir significativamente el uso de productos químicos, preservar mejor el agua y proteger los suelos, todo esto mientras incrementan sus rendimientos.
La agricultura de precisión está sentando las bases para construir un sistema productivo más eficiente y más amigable con el ambiente. Esto es sumamente relevante para mantener la competitividad del agro argentino en un mundo donde la sostenibilidad es cada vez más valorada.
A medida que la tecnología avanza, también lo hace su integración en el agro. El aumento en la adopción de sensores para el control de malezas y de drones para la supervisión aérea de los cultivos, son solo el comienzo.
El uso de la inteligencia artificial para analizar datos complejos y saber de antemano comportamientos de cultivos, la automatización de tareas repetitivas y la implementación de maquinaria robótica buscan llevar al agro argentino a una nueva era de innovación y crecimiento sostenible.
En líneas generales, la transformación que está sucediendo en el campo argentino es un reflejo de lo que será la agricultura del futuro: un sector donde la tecnología, la eficiencia y la sostenibilidad se combinan para ofrecer soluciones a los grandes desafíos globales.
Estos avances no solo benefician a los productores, sino que también posicionan a Argentina como un líder en la adopción de tecnología agrícola, dándole la capacidad de competir en los mercados más exigentes del mundo.
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