Las nuevas tecnologías adoptadas en el agro

Estimated read time 5 min read

Durante los últimos años, las nuevas tecnologías relacionadas a la producción agrícola han cobrado mayor relevancia. Dada su efectividad y el buen manejo de los recursos naturales, muchos productores optan por invertir en nuevas herramientas y capacitación. 

Las nuevas tecnologías del agro mejoran la productividad del campo, en la primera línea mundial de los adelantos agropecuarios, y con un progresivo equilibrio entre la eficiencia y la sostenibilidad. 

De esta manera, los agricultores pueden tomar mejores decisiones, se reducen costos y tiempos en el camino de obtener alimentos, se ahorra energía y, últimamente, también se encuentran soluciones en el sector de la salud humana.  

Las técnicas de la producción rural actual irrumpieron en el siglo XX con el surgimiento de la mecanización y la genética. Sin embargo, en los últimos años avanzaron con mayor intensidad y actualmente están en plena transformación. 

Los avances tecnológicos del agro en Argentina

En la Argentina, los vaivenes económicos y políticos han condicionado los avances, pero la evolución no se detuvo.

Las nuevas incorporaciones van desde la biotecnología de cultivos para tener un mejor control de la amenaza de las malezas, las plagas, las enfermedades hasta los efectos del clima. 

Más allá de la eficiencia productiva, llegan diferentes insumos claves para mejorar la calidad de vida de los humanos y los animales. Uno de ellos es el que se produce en La Rioja para fabricar shampoo anti calvicie, que es un éxito en el Reino Unido.

Ante este escenario, Argentina no ha inventado nada, pero desde hace algunas décadas se ubica en la vanguardia global de los sistemas y procesos que han transformado a la producción primaria en un rubro demasiado rentable, eficiente y crucial en la economía argentina. 

Ahora también es reconocida como actividad esencial, tanto para brindar y ofrecer alimentos a la población como para conseguir dólares.

Las nuevas tecnologías que intervienen en la producción del campo

Maquinaria inteligente, agricultura de precisión: uno de los objetivos claves de la tecnología agropecuaria es incrementar la capacidad de trabajo para producir alimentos con mayor eficiencia y, en esa línea, los dispositivos cibernéticos hace tiempo que son una realidad en las pampas, con grados de adopción similares a los de los países centrales.

Por ejemplo, las picadoras de forraje utilizan sensores y cámaras de visión que supervisan de manera automática la carga del acoplado para aprovechar mejor el transporte. 

Las cámaras guías del tubo de descarga de la picadora extienden el tiempo por jornada, ya que hacen posible la tarea nocturna al aumentar la visión del maquinista.

En el caso de las sembradoras, la inteligencia se expresa en ahorros de semillas y mayores rindes de la cosecha. Las transmisiones eléctricas agilizan la puesta a punto de los equipos reduciendo los plazos de trabajo, simplificando la logística y ahorrando costos.

Las pulverizadoras que posibilitan cambiar de pico sin frenar su avance son una innovación importante en el rubro aplicaciones de fitosanitarios, debido a que no es lo mismo aplicar un herbicida a las 3 de la madrugada que a las 3 de la tarde. 

Aún en el mismo campo, la humedad relativa del ambiente, el viento y la temperatura del aire cambian con las horas.

Asimismo, ofrecen un mejor trato al ambiente, la reducción de costos que se traduce en  cambiar de pastilla en el momento oportuno para ahorrar también tiempo, combustible y conseguir aplicaciones de fitosanitarios más efectivas. 

Con esta tecnología se obtienen mayores ganancias ya que se puede llevar a cabo un mejor control de malezas, hongos o insectos lo que genera mayores rindes a la cosecha. 

Aplicaciones dirigidas con sensores de malezas: las malezas resistentes compiten con los cultivos en la captación de agua y nutrientes. 

En este desafío productivo-ambiental, uno de los desarrollos tecnológicos que está logrando excelentes resultados son los sensores de malezas que, colocados en las pulverizadoras, permiten aplicaciones dirigidas o selectivas, lo cual provoca menores costos económicos y beneficios ambientales.

Técnicos  y especialistas del equipo de Agricultura de Precisión del INTA, explicaron que los cultivos reaccionan a todas las formas de la luz, pero especialmente reaccionan más si es roja. Por eso, los sensores tienen una fuente activa de luz roja que brilla continuamente en dirección al suelo. 

De ese modo, cuando es aplicada sobre material vegetal vivo, la clorofila de la planta absorbe parte de esa luz roja y otra parte la emite como luz infrarroja, la cual se convierte en la señal que activa la pulverización. 

Una vez identificada la planta, el sensor envía una señal eléctrica a la válvula de acción instantánea que debe abrir, y un sistema inteligente calcula el retraso necesario para aplicar el producto exactamente sobre la maleza.

Esta tecnología es una combinación de lectores de verde con electroválvulas de ancho de pulso modulado que llevan adelante 40 mil lecturas por segundo, haciendo un escaneo de cada centímetro del lote. 

De esa forma, sólo se pulveriza ante la presencia de verde y el resultado es un ahorro de hasta el 90% de los insumos fitosanitarios, lo que ha alentado la adopción de esta tecnología por parte de los productores. 

Estas son algunas de las nuevas tecnologías que se están implementando en los diferentes campos de Argentina y del mundo. Es necesario que el productor decida invertir en nuevas herramientas para mejorar su rendimiento productivo, como así también, en el conocimiento necesario para poder llevar a la práctica tales innovaciones tecnológicas. 

Relacionado

+ del Autor

+ There are no comments

Add yours