Digitalización en la gestión agrícola

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La tecnología agrícola debe ayudar a optimizar la rentabilidad de una explotación, por esto debe ser económica. Solo de esta forma merecerá la pena implementarla. 

En estrecha relación con la producción eficiente y sustentable, se están desplegando diversos dispositivos y plataformas que conectan especialmente con las nuevas generaciones de productores, los principales impulsores de innovaciones que aportan soluciones. En este punto se cruzan e interactúan tanto empresas de maquinaria agrícola como de insumos químicos provocando la digitalización agrícola. 

Por ejemplo, en esta línea se encuentra el lanzamiento de la multinacional de capitales chinos Syngenta en Argentina. Se trata de Dr. Agro, un asistente virtual, comandado por voz e impulsado por inteligencia artificial que brinda información en forma permanente, rápida y fácil.

En el caso de Basf, la plataforma Xarvio, descargable en App Store y Google Play, se vale de la inteligencia artificial y la tecnología para ganar eficiencia y productividad. Además de capturar datos, proporciona recomendaciones avaladas por miles de datos procesados de manera automática.

Bayer también ha asumido que los agricultores necesitan datos para tomar decisiones inteligentes. Por ello está promoviendo la plataforma digital Field View que apunta desde la revolución digital hacia una agricultura más precisa, con un mayor rendimiento, pero utilizando menos recursos.

​La plataforma Mi Lote de Corteva también busca generar una mayor eficiencia y rapidez en múltiples mediciones a campo. 

En el mismo sentido, otra herramienta es Corteva Flight, que utiliza drones para monitorear campos en distintos estadios de los cultivos. Con capacidad de hasta 500 hectáreas en 10 minutos, estos dispositivos capturan información que rápidamente es analizada con algoritmos de inteligencia artificial para asegurar mejores rindes.

Los dispositivos digitales y la automatización también están mutando. Por ejemplo, los modos de alimentación en la ganadería para un manejo más preciso. En ese contexto, los mixers, carros mezcladores para la nutrición animal, vienen equipados con un monitor de la balanza programable en la que a medida que se carga, se pesa el forraje húmedo o seco y los granos, para preparar las raciones deseadas. 

Luego se puede programar la descarga que se hace según los kilos que se quieran descargar en cada comedero. Lo que el monitor facilita es la sincronización entre la descarga y la velocidad de avance. Todo esto se programa en función de lo que el operador desea preparar.

Maíz saludable

La diversidad de utilidades de los granos ha alcanzado un punto alto al ser aprovechados ya no sólo con fines de alimentación humana, o forrajera para el ganado y las mascotas, sino también para la elaboración de biocombustibles y en los últimos años hasta con destino farmacológico, teniendo como principal ejemplo el alcohol en gel. .

Un caso de bioeconomía circular es de Las Chilcas de la familia Aguilar Benitez, en el norte cordobés. 

Desde una tradición ganadera, ellos reconvirtieron su producción para agregar valor. Decidieron producir grano para engordar su ganado de forma más eficiente. Luego vieron la oportunidad de elaborar biocombustible en el campo y aprovechar el co-producto que deja el proceso para el engorde. 

Como esta planta necesita energía, aprovecharon el estiércol para generar biogás para producir el calor y la electricidad que necesitan las instalaciones.

Bajo el mismo paradigma se inscriben otras experiencias agroindustriales de diferentes niveles de capitalización inicial, como los de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), con su planta de bioetanol en Villa María, a la vera de la autopista Rosario-Córdoba, o el criadero de cerdos Yanquetruz en San Luis, que a través de un biodigestor proveen energía eléctrica a la red interconectada nacional.

Caña de siglos, alta precisión y usos múltiples

La caña de azúcar es un cultivo prácticamente ancestral que se fue transformando de manera exponencial en el último siglo. De endulzante a insumo papelero, luego biocombustible y actualmente también como generador de otro tipo de energía calórica a partir de los desechos. 

Especialistas aseguran que es un buen ejemplo de economía circular, agregado de valor y producción de alimentos y energía renovable. 

En Orán, Salta está la principal planta de producción de bioetanol del país, además de producir azúcar, convencional y orgánica. Asimismo, el lugar produce energía eléctrica para la red a partir de bagazo de caña de azúcar, orujo de industria olivícola de la zona y otras materias primas renovables como rastrojos. 

También producen biofertilizante a partir de la vinaza, con un complejo sistema de concentración natural y con un mínimo uso de la energía.

En el mismo camino de tradición y modernización transita Ledesma, la azucarera jujeña de la familia Blaquier. En sus campos utilizan drones de gran autonomía que les permite la detección temprana de plagas y malezas, e información de satélites que los ponen en guardia respecto al clima y el momento ideal para la cosecha.

Todos estos avances forman parte de la producción agrícola. Cada uno de ellos otorga un beneficio distinto al productor. Sin embargo, la mayoría coincide en lograr mejores rendimientos y ahorrar costos económicos. 

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