El crecimiento de las bodegas B

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Las empresas o bodegas B se basan en modelos de negocios con economías más inclusivas y sostenibles para elaborar vinos que generen un triple impacto con el foco en la educación, el cambio climático, el cuidado del suelo y la integridad empresarial.

Actualmente, a nivel global hay unas 4.000 empresas B y en la Argentina unas 130 de las cuales menos del 0,5% son bodegas. 

Una de las bodegas B de Argentina  es Trivento que bajo el lema “lo que hacemos hoy es la cosecha de mañana” produce sus vinos con el compromiso de dejar una huella positiva tanto en el plano ambiental como social.

Según las autoridades de la empresa, en Trivento se cree que el camino de la sustentabilidad no se transita solo. Por eso, para lograr que se cumplan los objetivos de desarrollo sostenible de manera global, tratan de aportar su granito de arena. 

De esta forma, ser parte de la comunidad de empresas B refleja el gran compromiso con las prácticas empresariales que van más allá del beneficio económico, priorizando el impacto social y ambiental dentro de las comunidades. 

La Bodega Trivento fue certificada en 2021 como empresa B y se destaca por la educación entendida como inversión social. Es por eso que trabajan activamente para generar alianzas que den vida a programas educativos con el Fondo de Becas para Estudiantes (FONBEC), la Dirección General de Escuelas del Gobierno de Mendoza (DGE) y la Universidad Maza. 

Además, desde la bodega desarrollan acciones de impacto social como campañas de donación de sangre, trabajo con recuperadores urbanos o colaboraciones para que la mayor cantidad de estudiantes puedan contar con útiles escolares en el inicio de clases.

Convertirse en una bodega B: el ejemplo de Trivento

La opción de transformarse en una empresa B surgió por el deseo de Trivento de  diferenciarse y destacar su compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social. 

Ser una bodega B distingue a la empresa en muchos aspectos. Primero, hay pocas firmas que logran dicha certificación, lo que demuestra lo exigente que es el proceso. Por eso esta diferenciación es especialmente notable en el comercio exterior. 

Gracias a nuestra certificación B, las empresas pueden abrir mercados en numerosos países comprometidos con la sostenibilidad. 

Actualmente, Trivento llegó con sus vinos a la Comunidad Europea, en varios estados de Estados Unidos, en Canadá y en los países nórdicos. Todos estos destinos son lugares en los que priorizan la importación de productos de empresas sustentables. Así que esta certificación les ha permitido acceder a nuevos mercados y establecer relaciones comerciales basadas en valores compartidos.  

Así como la empresa se preocupa por la conservación del agua y utiliza sistemas de control de riego por goteo para maximizar la eficiencia hídrica. Al elaborar vinos orgánicos y ser una bodega B la firma demuestra un compromiso medioambiental  firme. 

En esa línea, Trivento está avanzando hacia la carbono-neutralidad, lo que representa otro diferenciador clave. Además, están comprometidos con la comunidad de Villa Atuel donde tienen un merendero y promueven  políticas de inclusión laboral. 

Estas acciones marcan la diferencia con una bodega promedio y destacan el enfoque integral en la sostenibilidad y el bienestar comunitario que presentan. 

¿Qué procesos diferencian una bodega B de una tradicional? 

Los procesos que diferencian a una bodega tradicional son muchos. Por ejemplo, todos los insumos utilizados en una bodega B son de origen orgánico o de síntesis orgánica. Asimismo, la estrategia empleada por los proveedores se centra en la sostenibilidad, asegurando que toda la cadena de suministro esté alineada con los valores ambientales.

El enfoque hacia la sostenibilidad de las empresas B también se extiende a la relación con la comunidad y los clientes ya que desde la bodega está el compromiso a integrar prácticas responsables y sostenibles en todas las operaciones, lo que distingue significativamente ala bodega B de una bodega tradicional. 

Por otro lado, el impacto de ser una bodega B permite conectar rápidamente con los clientes y la comunidad, quienes empatizan con el propósito y se comprometen con las causas. Muchas veces sucede que a partir de conocer una bodega B, las personas se comprometen con temas importantes que de otra manera podrían pasar desapercibidos. 

En resumen, las bodegas B son uno de los sectores incluidos en las empresas B, comprometidas con la generación de un impacto positivo tanto en el sector social como ambiental. 

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