El uso de la tecnología y el agua en la industria textil

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La industria textil es uno de los mayores consumidores de agua, utilizando alrededor de 93.000 millones de metros cúbicos anuales, suficientes para abastecer a cinco millones de personas. 

En relación al uso del agua, la industria textil provoca el 20% de las aguas residuales globales, principalmente a través de procesos de teñido y acabado de textiles. En ese sentido, el sector se enfrenta a un gran desafío ambiental, pero también tiene una oportunidad única para transformarse y ser más sostenible. 

El consumo de agua en la industria textil

Además de su consumo masivo de agua, la industria de la moda genera el 10% de las emisiones globales de carbono y un 87% de las fibras utilizadas para fabricar ropa termina en vertederos o incinerada. Estos problemas, junto con la liberación de microfibras sintéticas en los océanos, provocan una enorme presión ambiental que exige soluciones innovadoras.

El teñido y acabado de textiles, en particular, es una de las fuentes más contaminantes de la industria. El 20% de las aguas residuales del mundo proviene de estos procesos. Estas prácticas generan severos daños en los ecosistemas acuáticos y en la salud humana, al liberar sustancias tóxicas.

Dentro de las soluciones, el uso de la  tecnología tiene un rol importante para lograr un uso eficiente del agua. El camino con innovaciones tecnológicas permite reducir drásticamente el consumo de agua y productos químicos. Una de las principales innovaciones es el uso de láseres en lugar de agua para los procesos de acabado de prendas, lo que ha reducido el consumo de 150 litros a solo 30 litros por prenda. Otra solución es el uso de ozono en lugar de productos químicos, lo que reduce la necesidad de sustancias tóxicas en el proceso de desgaste de los jeans.

Asimismo, la tecnología de nano-burbujas transporta productos químicos de manera más eficiente durante el teñido, reduciendo tanto el agua como los productos químicos utilizados. Estas soluciones mejoran la sostenibilidad y hacen que los procesos sean más rápidos y rentables.

Reutilización del agua

Hay empresas textiles que han implementado plantas de tratamiento de agua que permiten reciclar y reutilizar el agua en el proceso de producción, creando un ciclo cerrado que minimiza el uso de agua nueva y reduce los efluentes. 

A pesar de los beneficios claros, la adopción de estas tecnologías ha sido lenta. Y actualmente el mayor reto no ha sido la tecnología, sino cambiar la mentalidad de la industria. Muchas empresas son reacias a implementar cambios, aunque las innovaciones ofrecen un retorno de inversión en menos de dos años.

El futuro de la industria textil tiene un objetivo ambicioso que consiste en eliminar completamente el uso de agua en el proceso de teñido de textiles, lo que podría reducir un 20% la contaminación del agua a nivel mundial. Muchos expertos sostienen que la era del agua en la industria textil ha llegado a su fin y que la atracción de talento e inversión en innovación será clave para construir un futuro sostenible para la moda y el planeta.

Los cambios para generar una industria más sostenible

Los centros de datos son esenciales para la era digital, pero también son grandes consumidores de agua debido a las necesidades de refrigeración de los equipos informáticos. Con el aumento de la demanda de servicios digitales y la expansión de tecnologías como la inteligencia artificial, este consumo está en aumento. En ese sentido, los centros de datos pueden usar más de un millón de litros de agua al día, una cantidad comparable al consumo de mil hogares en Estados Unidos. 

Ante este panorama, los desafíos de sostenibilidad en los centros de datos consisten en enfriar los servidores que generan grandes cantidades de calor. Los métodos tradicionales de refrigeración, como las torres de enfriamiento, requieren grandes volúmenes de agua, lo que sitúa a estos centros entre los mayores consumidores industriales de agua. Además, el 20% de los centros de datos en Estados Unidos se encuentra en zonas con estrés hídrico, lo que agrava aún más el problema. Esto plantea la necesidad de soluciones innovadoras que equilibren el uso de energía y agua.

En resumen, el uso de la tecnología es también fundamental para el sector textil. Teniendo en cuenta el uso y las pérdidas de agua, la industria de la moda necesita con urgencia implementar soluciones digitales que generen una producción más sustentable y respetuosa con los recursos de la naturaleza. 

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